Mucha gente ya tiene Verisure contratada y, cuando empieza a pensar en domótica, se hace la misma pregunta: ¿tendré que elegir? O la alarma de siempre, con su central y su app, o una casa que apague las luces, baje las persianas y se ocupe de todo sola. Como si las dos cosas no pudieran convivir.
Pueden. No hace falta cambiar de alarma: sigue siendo de Verisure, con su central y su contrato, y la casa la arma y la desarma por ti. Con matices que conviene conocer antes, y que contamos aquí tal cual.
Lo que se puede hacer
Integrada en la domótica, la alarma deja de depender de que te acuerdes:
- Se arma sola al salir el último de casa, con la puerta cerrada, y te avisa si se ha quedado alguna ventana abierta.
- Se desarma al llegar alguien de casa y abrir la puerta, sin correr hasta el teclado.
- Modo noche al acostarte. Con un «buenas noches» se arma en parcial, si tu alarma lo tiene, y por la mañana se desarma.
- La cerradura de Verisure. Al llegar, el móvil te pregunta «¿Abro la puerta?» y abre con un toque; nunca se abre sola. Y al dar las buenas noches, la casa avisa si ha quedado sin cerrar con llave. La propia cerradura ya puede echar la llave al conectar la alarma (según Verisure).
- Todo en un sitio: la alarma y la cerradura en el móvil, en un panel en la pared o por voz, junto a las luces, el clima y las persianas.
Es lo mismo que puedes hacer con la app de Verisure, pero en el momento justo y sin pensar en ello. Y si te preocupa tener la puerta conectada, contamos en qué fijarse en ¿son seguras las cerraduras inteligentes?.
Cómo se conecta, y por qué en España no sirve la de serie
La domótica que instalamos funciona con Home Assistant, que trae una integración de Verisure. El problema es que su propia documentación recoge que hay usuarios a los que no les funciona en España (documentación de Home Assistant): Verisure no usa el mismo sistema en todos los países.
Para las cuentas españolas hay una integración de la comunidad, Verisure OWA, que sí las admite (su documentación). Arma en total, en parcial (de día o de noche, según tu instalación) o solo el perímetro, desarma y maneja la cerradura.
Se da de alta con tu cuenta de Verisure, con un código por SMS si tu cuenta lo pide. Lo más limpio es crear un usuario aparte para la casa en la app My Verisure, para no usar tu contraseña personal. Y conviene hacerlo con calma: Verisure bloquea la cuenta tras varios intentos de acceso fallidos.
Lo que no hace (y conviene saber antes)
- No ve tus sensores uno a uno. La conexión de Verisure no da el estado de cada puerta o ventana; lo explica la propia documentación de la integración. Para avisarte de que queda una ventana abierta, la casa usa sus propios sensores de apertura.
- Depende de internet y de los servidores de Verisure. Si se cae la conexión, la alarma sigue protegiendo la casa por su cuenta, pero la domótica no puede armarla ni desarmarla hasta que vuelve.
- Hay un pequeño retraso. Si la armas desde el teclado o la app, la casa tarda un par de minutos en enterarse: de serie consulta el estado cada dos minutos, porque Verisure bloquea las consultas demasiado seguidas.
- No es una integración oficial de Verisure. La mantiene la comunidad; si Verisure cambia su sistema, puede fallar un tiempo hasta que se adapta.
- La cuota sigue igual. Integrarla no cambia tu contrato: pagas lo mismo y tienes lo mismo, más una casa que la usa por ti.
Un caso real en Sabadell
En un piso de obra nueva de Sabadell, el cliente ya tenía Verisure con su cerradura. No cambiamos nada: la integramos con el resto de la casa. Ahora se arma sola cuando sale el último, se desarma al llegar, el móvil pregunta si abre la puerta y, al decir buenas noches, la casa avisa si la cerradura ha quedado sin cerrar. Todo convive con la aerotermia, las persianas y un panel en la pared con el plano de la casa.
¿Y si te estás planteando dejar Verisure?
Integrarla es la opción si estás contento con Verisure. Si lo que te pesa es la cuota, también hay alarmas sin cuotas que forman parte de la misma domótica; comparamos lo que da cada opción en alarma con cuotas o sin cuotas.
Qué hace falta
- Verisure contratada y acceso a la app My Verisure.
- Un pequeño servidor en casa con Home Assistant, que es el que decide cuándo armar, desarmar o abrir.
- Sensores de apertura en las puertas y ventanas que quieras vigilar, para los avisos.
- Si tienes la cerradura de Verisure, su código.
Se presupuesta en la visita, sin compromiso, según lo que ya tengas en casa. Con la misma garantía que el resto de lo que instalamos: garantizamos nuestra instalación y configuración durante 5 años; los equipos tienen la garantía de su fabricante (2–3 años) y la gestionamos nosotros por ti.
Dudas habituales
¿Sigue avisando la central de Verisure?
Sí. La alarma sigue siendo de Verisure, con su central receptora y su contrato: si salta, actúan como siempre. La domótica solo hace por ti lo que harías tú con su app, armarla y desarmarla en el momento justo.
¿Qué pasa si se cae internet?
La alarma sigue funcionando por su cuenta, como antes. Lo que la casa no puede hacer mientras no haya conexión es armarla o desarmarla, porque las órdenes pasan por los servidores de Verisure; en cuanto vuelve internet, todo sigue como estaba.
¿Puedo seguir usando la app y el teclado de Verisure?
Sí, igual que ahora. Si la armas o la desarmas desde el teclado o desde la app, la casa se entera en un par de minutos: de serie consulta el estado cada dos minutos, porque Verisure bloquea las consultas demasiado seguidas.
¿Funciona con la cerradura de Verisure?
Sí. Se abre y se cierra con su código, que se guarda en la configuración de la casa y no queda escrito en ninguna automatización. Al llegar, el móvil te pregunta «¿Abro la puerta?» y abre con un toque; nunca se abre sola.
¿Se ven los sensores de Verisure en la domótica?
Uno a uno, no: la conexión de Verisure no los da. Para saber qué puerta o ventana sigue abierta cuando te vas, la casa usa los sensores de apertura de la domótica, que además sirven para apagar la calefacción si abres una ventana.
En resumen
Tener Verisure no impide tener una casa inteligente: se integra, se arma sola al salir, se desarma al llegar y su cerradura se abre desde el móvil con un toque. Tiene sus límites (no ve los sensores uno a uno, depende de internet y no es oficial), y conviene saberlos antes. No hace falta cambiar de alarma para que la casa trabaje por ti: basta con que la alarma y la casa se hablen.